- Cada monasterio cuenta una historia diferente: No te detengas en uno. Cada una tiene su propia visión, reliquias y ritmo.
- Perfecto para cualquier tipo de viaje: Tanto si haces senderismo como si conduces o te unes a un tour, hay un punto culminante esperándote.
- Vinculado a la historia en directo: Aparte de ser una parada fotográfica, sigue siendo el hogar de monjes, rituales y fe.
- La luz lo cambia todo: Visita un lugar al amanecer y luego otra vez al atardecer. Te parecerá un lugar diferente.
- Actividades poco convencionales: Desde catar vinos hasta pasar el tiempo libre en las ciudades de Kalambaka y Kastraki, hay mucho que explorar.


















